Hoy quiero compartir con ustedes algo muy raro que me sucedió en el camión. Después de esperar al maldito como 10 minutos, me subí y descubrí que, para mi desgracia, tendría que irme parado. Esto no fue algo que me alegrara, pues hoy tuve clase de deportes y estaba muy cansado (Véase “Lunes es el nuevo Miércoles”). Un lugar se desocupó y un señor que ya estaba sentado en la parte de hasta atras se movió al lugar que se acababa de desocupar. Yo, extrañado por el comportamiento del señor, me fui al lugar que él había desocupado, en la parte de hasta atrás del camión. Pronto habría de descubrir porque el señor se cambio de lugar….
A mi lado había un tipo EXTREMADAMENTE raro. Movía sus manos compulsivamente, se quitaba la gorra para rascarse la cabeza, se ponía la gorra de nuevo y unos segundos después repetía el proceso. Pero si creen que eso es raro…… ¡¡¡El tipo hablaba solo!!! Solito se decía cosas y se reía, y luego hacía como si le dijera algo al que estaba del otro lado de él (quién por supuesto ni se enteraba ni le importaba) y me volteaba a ver muy raramente e inmediatamente se rascaba la frente. Cada vez que me veía.
Este extraño individuo me recordó demasiado a un cierto personaje, que está en la dramatización barata de lo que pasó:

